La Ciática y la Cruralgia: La eficacia del abordaje osteopático
Cuando un dolor vivo y fulgurante irradia a lo largo de la pierna, suele estar relacionado con la compresión de una raíz nerviosa. Ya sea el nervio ciático (dolor en la parte posterior de la pierna y en el glúteo) o el nervio crural (dolor en la parte anterior del muslo, que atraviesa la ingle hacia la rodilla), estas afecciones alteran profundamente su día a día y su eficacia en el trabajo.
¿Por qué la osteopatía es la respuesta más adecuada?
A diferencia de los tratamientos farmacológicos clásicos que se limitan a enmascarar temporalmente la señal del dolor, la osteopatía actúa directamente sobre la causa mecánica del problema. En la gran mayoría de los casos, el nervio no está dañado, simplemente está comprimido, « asfixiado » por un entorno articular o muscular que se ha vuelto demasiado denso debido a malas posturas de oficina prolongadas.
¿Cómo se desarrolla su tratamiento específico en el consultorio?
Gracias a un examen palpatorio y clínico riguroso, su osteópata cartografía todo el recorrido anatómico para aplicar un protocolo de liberación a medida:
¿Cómo se desarrolla su tratamiento específico en el consultorio?
Gracias a un examen palpatorio y clínico riguroso, su osteópata cartografía todo el recorrido anatómico para aplicar un protocolo de liberación a medida:
La descompresión articular y discal:
Mediante movilizaciones suaves, el osteópata devuelve apertura a las vértebras lumbares afectadas (de L2 a S1). Al devolver espacio en el agujero de conjunción, se reduce la presión que aplasta la raíz nerviosa.
La liberación de los « bloqueos » musculares profundos (Ciática):
El nervio ciático atraviesa el músculo piriforme en el glúteo. Si este músculo se contrae (posición sentada prolongada), actúa como un torniquete. Técnicas miofasciales permiten liberar instantáneamente el paso del nervio.
La liberación del eje abdominal y del psoas (Cruralgia):
El nervio crural se introduce en el interior de la pelvis y pasa bajo la ingle. El psoas-ilíaco es su verdadero vecino de cuarto: cuando se retrae debido a la posición sentada, aplasta el nervio. Relajarlo específicamente es la clave para detener la crisis.
No permita que un dolor nervioso se instale y altere su día a día.
Cuanto antes se aborde el conflicto mecánico por su osteópata, más rápido se recupera el nervio y más evita los riesgos de recaída.
Los dolores ciáticos y los disparos en la pierna a veces se acompañan de otras tensiones o rigideces articulares.
Para entender cómo la osteopatía puede ayudarle frente al conjunto de estos bloqueos, descubra nuestro panorama completo de los trastornos musculoesqueléticos (TMS) atendidos en el consultorio.